Capitulo
3
-No me vengan
con eso de nuevo-Dijo papá enojado. Nunca lo había visto así. Abrí
la boa ara decir algo pero no pude. Estaba congelada,si bien era de
meterme en problemas muy seguido nunca había sido uno tan grande y
que interfiriera con la felicidad de papá. Él nos tomo el brazo a
ambas y seguidos por Sandra salimos al patio.
-Solo quiero
saber una cosa-Dijo Sandra enojada,tanto más que papá-¿Por qué
tiraron el pastel de bodas?
-¿Quieres
saber porque lo hicimos la primera vez o la segunda?-Pregunté un
tanto enojada. Un erro le puede pasar a cualquiera ¿o no? No
entiendo porque nos rezongan.
-¿Lo tiraron
dos veces?-Preguntó papá enojado.
-Si,no...
emm... bueno... Cuando estábamos en casa se nos cayó por accidente
y tratamos de arreglarlo-Aclaró Avril. Bufé cansada. ¿por qué
tiene que ser tan “Niña perfecta” todo el tiempo?
-Y la segunda
vez le estaba dando su merecido a esta histérica-Dije enojada.
-¡Francesca!
¡Más respeto con tu hermana!-Me rezongó papá. Rodeé los ojos y
me fui sin esperar autorización. Detesto ser tan “rebelde” con
él pero no me queda de otra. Yo no fui la que quiso
divorciarse,formar una nueva familia y casi adoptar a una nueva hija.
Yo no tengo la culpa acá.
Entré al salón
nuevamente y me dirigí al baño. Todavía estaba cubierta de
chocolate y... ¿galletas? ¿De donde salieron estas?
-Aj,que
asco-Decía mientras intentaba lavar la falda del vestido. Si bien
era de mi color favorito lo odiaba por el simple echo de que
significaba que mis padres nunca volvieran a estar juntos. Tal vez
parezca infantil pero hasta esta mañana aun tenía esperanzas de que
ellos volvieran a enamorarse y que fuéramos la familia feliz que
siempre soñé.
Cuando logré
hacer que el vestido estuviera decente de nuevo decidí salir de
nuevo. Aunque me cueste horrores iría al patio y me disculparía con
ellos. Claro,ese era el plan inicial,pero todos saben que cuanto más
planeas menos haces. Me acerqué a la puerta del patio y vi a papá y
Avril conversando.
-... No creo
que lo diga enserio. Sandra es así aveces. Luego de un rato se le va
a pasar-Decía papá.
-¿Y si no se
le pasa? ¿Y si esta vez es permanente?-Preguntó Avril a con la voz
entre cortada. Estaba a punto de llorar.
-Nada es
eterno. Nada malo dura demasiado tiempo como para que no puedas
defenderte-Aclaró él y la abrazó. Eso me lo decía a mi cuando
estaba triste. Me alejé de esa tina y dulce escena que estaban
compartiendo MI padre y Avril para esconderme en cualquier lado. No
importaba donde. Comencé a correr sin importar nada hasta que choqué
con alguien. Era un chico al que,sorprendentemente,no conocía.
-Perdón-Dije
con la vista gacha. Ya había derramado unas lágrimas y no quería
que nadie lo notara. Esquivé al chico como pude y seguí mi camino.
Pero no por mucho tiempo,al parecer el chico me siguió,no lo noté
hasta que se sentó en la vereda junto a mi.
-¿Estas
bien?-Pregunto de repente. Saque mi cabeza del hueco entre mis brazos
donde la tenía escondida y me sequé las mejillas rápidamente.
-Estoy
genial,es el mejor día de mi vida-Dije irónica,él lo notó. Hubo
un silencio incomodo que duró un par de minutos.
-Soy
Ignacio,pero me dicen Nacho-Aclaró extendiéndome su mano para que
la tomara.
-¿Acaso te
pregunté?-Dije de mal modo. Nacho se paro molesto y comenzó a
irse,de inmediato la culpa me invadió-¡Espera!,no es mi mejor
momento. Lo siento-Dije tomándolo de la mano para detenerlo. Él se
volteó a verme-Soy Francesca.
-Ah ¿sos la
hija de Leandro?-Preguntó curioso.
-Si,lo soy. ¿De
donde lo conoces?
-No lo conozco.
Pero soy primo de Avril. Ella me contó que tenía una “insufrible
hermanastra”-Dijo entre risas. Yo también me reí,ella siempre
habla así.
-Esa soy yo.
Creo que ya entendiste lo de insufrible-Bromeé refiriéndome al
momento sucedido anteriormente.
-No sos taaan
“insufrible”-Dijo con una media sonrisa.
-Es porque no
me conoces. Soy muy “insufrible”-Dije haciendo la seña de las
comillas con los dedos. La hacíamos cada vez que lo decíamos.
¿Y si dejamos
de decir “insufrible”? Ya me esta cansando esa maldita
palabra-Dijo sonriente. No quiero parecer enamoradiza ya que el amor
es para tontos pero si me enamorara seguro sería de un chico como
él. Sus ojos verdes y su cabello castaño forman parte de mi “lista
de debilidades” y que sepa maldecir también. Es el chico perfecto.
“¿Te estas
escuchando Francesca? ¿Chico perfecto? No vengas con estupideces”
Decía una voz en mi cabeza. De inmediato bajé la vista,sentía como
que le podía escuchar mis pensamientos,una estupidez,lo se.
-Bueno,creo que
tengo que irme. Le debo una disculpa a alguien-Dije señalando el
salón. El entendió que me refería a mis padres. Al fin y a cabo
todos habían visto cuando destruimos el pastel,no es difícil
adivinar que se molestaron con nosotros.
Lo hice,me
disculpé con papá,Sandra y hasta con Avril. Me obligaron para ese
último.
La fiesta
continuó normal,no tanto como esperábamos peor normal.
No les voy
mentir,nuestros padres estaban muy enojados por el desastre que
hicimos pero intentaron olvidarlo por un rato para disfrutar de la
fiesta. Era su boda y no iban a pasarla amargados por una pelea entre
sus hijas. Que suerte que pensaran así.
Cuando llegamos
a casa,cerca de las ocho de la noche,subí a mi cuarto,me bañé y
corrí a mi cuarto para ponerme el pijama: Un short de algodón
gris,una musculosa también gris con el dibujo de un tigre en tonos
de celeste y negro y unas pantuflas que parecían los pies de un
animal,también gris,con garras negras.
Estaba atándome
el cabello cuando papá entro a mi cuarto luego e golpear la puerta.
-Baja al
living,tenemos que halar-Dijo serio,antes de que pudiera responder
cerró la puerta y se fue. Dejándome con la palabra en la boca.
No le di más
vueltas al asunto,ya me enteraría de que se trataba. Me sorprendí
al ver que Avril y su madre también estaban abajo,me senté en el
sofá junto a ella. Nuestros padres se pararon frente a nosotras.
-Lo que
hicieron hoy no tiene explicación. Comenzaron a pelear en frente de
todos son importar nada-Dijo Sandra apenada.
-Ella empezó,me
tiró del cabello-Aclaró Avril señalándome.
-No es
cierto-Dije alterada,ella me miró seria-Bueno,okey. Si le tiré del
pelo. Peor porque ella me dijo falsa. Ella empezó.
-No importa
quien empezó-Se enojó papá.
-Las llamamos
para decirles cual será su castigo-Aclaró Sandra.
-¿Castigo?.
Nunca me han castigado-Aclaró Avril.
-No me
sorprende-Susurré por lo bajo,esta vez si me escuchó.
-No,pero ahora
somos una sola familia y tenemos que adaptarnos a algunas cosas-Dijo
Sandra a Avril,ella bajó la vista.
-¿Y cual va a
ser?-Pregunté cansada,esta niña mimada no sabe lo que es vivir
junto a Leandro Rodriguez,pero pronto lo va a aprender.
-Van a trabajar
en la tienda de mascotas de Josefina,mi hermana-Aclaró Sandra.
-Tendrán que
estar ahí un mes-Completó papá. Genial,un maldito mes junto a
Avril y un montón de animales que debemos vender mientras otros
mueren en la calle. Va a ser el mejor mes de mi vida. Por si no lo
notaron estoy siendo irónica.
Intercambiamos
un par de miradas con Avril y luego ambas bufamos cansadas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario