Capitulo 1
Me
senté en el pasto,arrecostada al ombú del patio de casa. Afilé mi
lápiz contra la hoja y comencé a dibujar una de las flores que
había plantado mi abuela pero me detuve cuando una mariposa azul se
posó sobre mi cuaderno. Acerqué mi mano y se paró en ella,luego de
unos segundos se fue volando mientras yo la observaba maravillada.
Sabía que iba a volver,siempre lo hacía... o al menos eso creía
yo.
........
-Ya
llegamos-Anunció papá desde el asiento del conductor y estacionó
el auto frente a nuestra nueva casa.
Ocho
años pasaron ya desde que la mariposa murió. Ahora ya tengo
dieseis,mis padres ya se separaron y mi padre se casó de
nuevo,aunque solo lo hizo por el civil. Dentro de unas semanas se
casara por la iglesia y se irá de luna de miel con su nueva esposa.
Abrí
la puerta del auto rápidamente y me colgué la mochila de un solo
lado ya que así me queda más cómodo.
-¿Te
gusta?-Preguntó papá refiriéndose a la casa que compartiríamos
con mi nueva madrastra y su hija,mi nueva hermanastra.
-Si,está
linda-Admití. En cierta forma era cierto,una linda casa en el centro
de la ciudad. De dos pisos,con un patio al frente y otro detrás.
Eso
era lo único lindo. No me agrada nada la idea de vivir con completas
desconocidas, que tarde o temprano,dejaran de serlo.
Papá
me abrazó,sabía que esto me costaba mucho pero que intentaba hacer
un esfuerzo por él,es su turno de ser feliz y es mi deber como hija
apoyarlo.
Me
tomó de la mano y caminamos juntos hasta la puerta,solo eran uno o
dos metros. Buscó en su bolsillo las llaves y abrió la puerta.
Apenas lo hizo una mujer se acercó a nosotros. Era de mi
estatura,tenía el cabello corto,pelirrojo y los ojos verdes oscuros.
Parecía rondar los cuarenta y unos quilitos de más lo confirmaban.
No es por nada pero mi padre es lindo,podría haber conseguido a una
mujer más bella o joven. No es que ella sea fea,todo lo contrario es
hermosa,pero no es el tipo de mujer con la que me imaginaba tener que
convivir.
Creí
que mi padre,con su cabello rubio,sus ojos color café,estando “casi
en forma” lograrían conquistar a una joven universitaria con
sueños de grandeza y fe en el futuro. No a una pediatra con una hija
y un ex-esposo.
-¡Leonardo!-Casi
gritó Sandra y abrazó a papá.
-Mi
amor,ella es mi hija: Francesca-Aclaró Papá señalándome,ella y yo
nos saludamos con un beso en la mejilla y caminamos al comedor para
dejar las valijas ahí. Una chica uno o dos años más chica que yo
se acercó a mi,ella,al igual que su madre era pelirroja,de ojos
verde. Solo que es más flaca que yo,eso seguro.
-Soy
Avril ¿lo recuerdas?-Preguntó extendiéndome la mano.
-Si,yo
soy Francesca-Aclaré confundida ¿pretendía que la tomara de la
mano y nos saludáramos como suelen hacer los hombres?. Te recuerdo
que,aunque no me maquille o me vista de rosa como tu,soy una chica.
Tuve ganas de gritarle esas palabras pero me contuve. Tengo que dar
una buena impresión.
-Mi
amor ¿Qué haces? Ahora son hermanas. Abrácense-Propuso Sandra
sonriente. Así lo hicimos.
Se
notaba que,aunque nos habíamos visto en el civil y en citas
previas,no nos conocíamos lo suficiente como para entablar una
conversación. Desgraciadamente tendríamos mucho tiempo para
hacerlo.
Tomé
mi maleta que estaba junto al sofá de la sala y caminé hacia las
escaleras para ir a mi cuarto. Avril me siguió con otra de mis
maletas,su madre casi la obligó a ayudarme.
-Entonces...
¿Viven aquí hace mucho?-Pregunté cuando llegamos al segundo piso.
Nunca había vivido en una casa tan grande. Antes,hasta ayer,siempre
había vivido en campaña. Tenemos una pequeña casa en las afueras
de la ciudad en la que ahora solo viven mis abuelos paternos.
Quedé
maravillada con la casa desde el primer momento. ¿Pueden creer que
el segundo piso tenía tres habitaciones (la mía,la de Avril y la de
nuestros padres),un baño y una biblioteca. Para mi eso ya es
demasiado. Antes compartía el cuarto con mi padre y el único baño
lo usábamos cuatro personas,dos de esos eran mis abuelos.
-No,no.
Llegamos hace unos días. Los trabajadores de tu padre construyeron
esta casa ¿no te contó?-Preguntó guiándome hasta mi cuarto: al
fondo a la izquierda.
-No,no
lo hizo-Susurré por lo bajo. Quería decirlo y poder desahogarme
pero no quería que ella me escuchara.
Entramos
a mi cuarto y dejamos las cosas en el armario. Una habitación,del
tamaño de mi antiguo baño,solo para guardar la ropa. ¡Wow!
En
la pared paralela a la puerta del armario,dentro de este,había un
enorme espejo que cubría toda la pared. Me detuve a observarme un
segundo.
Mis
sandalias negras que combinaban a la perfección con mi remera de No
te va a gustar y mi short de
jean no son lo más glamuroso que tengo pero es lo que más cómodo
me queda. Siempre me visto de esta forma.
-¿Por
qué te teñiste el pelo?-Preguntó Avril señalando mis cabellos
rubios con las puntas azules,estos están por debajo de los hombros.
-¿Perdón,qué?-Pregunté
volteándome para verla. No le estaba prestando atención.
-¿Por
qué te teñiste?-Insistió.
-Por
que me gusta. El azul es el color de mis ojos y es mi favorito.
Quería tenerlo cerca siempre.
-¿Y
no era más fácil comprarte una pulsera o pintarse las uñas?
-No
tengo tiempo para pintarme las uñas. Prefiero teñirme el cabello
una vez al mes y listo. ¿Y tu,por qué no te tiñes el cabello en
lugar de pintarte las uñas?-Pregunté para hacerla entender lo
estúpida que fue su pregunta.
-No
tengo tiempo para ser falsa-Aclaró enojada. Me acerqué hasta mi
cama,donde estaba sentada ella.
-¿Estás
diciendo que soy falsa?-Pregunté elevando el tono de voz.
-No,solo
dije que no tenía tiempo para serlo. Tu te descubriste sola.
-¿Sabes
que vas a descubrir vos? La salida. ¡Andate de mi cuarto!-Exclamé
apuntando la puerta.
-Te
recuerdo que esta también es mi casa y en mi casa hago lo que yo
quiero-Gritó remarcando el mi casa.
-Si,pero
este es mi cuarto y en mi cuarto echo a quien quiero-Dije imitándola.
-Chicas...
¿Qué pasa?-Preguntó Sandra asomada en la puerta de mi cuarto,junto
a ella estaba papá.
-Me
dijo falsa
-Me
echa de su cuarto-Dijimos al mismo tiempo. Sandra se llevó a Avril y
papá se quedó conmigo. Cerró la puerta y se sentó en el piso
junto a mi. Estaba sacando las cosas de mi valija para no tener que
hablar,pero con Leandro Rodriguez siempre hay que hablar las cosas.
¡No saben como odio eso!
-¿Qué
pasa?-Preguntó acariciándome el cabello.
-Nada-Mentí,no
quería preocuparlo.
-No
me mientas-Rogó,me conoce demasiado bien.
-No
miento,no pasó nada. Solo una discusión de hermanastras-Aclaré,le
dediqué una sonrisa para que se tranquilizara. Al fin y al cabo es
la verdad. Solo discutimos por una pavada.
-Está
bien. Te creo. Hablaré con Avril luego-Dijo firme.
-Okey....
-Y
te disculparas con ella en la cena-Sentenció.
-¡Pero
papá...!-Comencé.
-Francesca-Me
rezongó.
-Okey-Dije
con al vista clavada en el suelo. Papá me besó la mejilla y se fue.
Me paré rápidamente y cerré la puerta.
Tendré
que disculparme con ella,okey,no es el fin del mundo. Podría ser
peor,podrían haberme sacado el celular o dejarme sin salir por una
semana,pero no. No me metí en tanto problemas. Siempre encuentro la
forma de salir de ellos.
Tal
vez sea lo mejor. Avril parece una buena chica,un tanto infantil y
“pillada” pero buena. Podríamos llegar a ser hermanas de verdad
o al menos amigas. Será difícil pro tal vez lo logremos. Lo único
malo es que... ¡No la soporto!
