lunes, 12 de enero de 2015

¡No la soporto! Capitulo 1


Capitulo 1


Me senté en el pasto,arrecostada al ombú del patio de casa. Afilé mi lápiz contra la hoja y comencé a dibujar una de las flores que había plantado mi abuela pero me detuve cuando una mariposa azul se posó sobre mi cuaderno. Acerqué mi mano y se paró en ella,luego de unos segundos se fue volando mientras yo la observaba maravillada. Sabía que iba a volver,siempre lo hacía... o al menos eso creía yo.

........

-Ya llegamos-Anunció papá desde el asiento del conductor y estacionó el auto frente a nuestra nueva casa.
Ocho años pasaron ya desde que la mariposa murió. Ahora ya tengo dieseis,mis padres ya se separaron y mi padre se casó de nuevo,aunque solo lo hizo por el civil. Dentro de unas semanas se casara por la iglesia y se irá de luna de miel con su nueva esposa.

Abrí la puerta del auto rápidamente y me colgué la mochila de un solo lado ya que así me queda más cómodo.
-¿Te gusta?-Preguntó papá refiriéndose a la casa que compartiríamos con mi nueva madrastra y su hija,mi nueva hermanastra.
-Si,está linda-Admití. En cierta forma era cierto,una linda casa en el centro de la ciudad. De dos pisos,con un patio al frente y otro detrás.
Eso era lo único lindo. No me agrada nada la idea de vivir con completas desconocidas, que tarde o temprano,dejaran de serlo.
Papá me abrazó,sabía que esto me costaba mucho pero que intentaba hacer un esfuerzo por él,es su turno de ser feliz y es mi deber como hija apoyarlo.
Me tomó de la mano y caminamos juntos hasta la puerta,solo eran uno o dos metros. Buscó en su bolsillo las llaves y abrió la puerta. Apenas lo hizo una mujer se acercó a nosotros. Era de mi estatura,tenía el cabello corto,pelirrojo y los ojos verdes oscuros. Parecía rondar los cuarenta y unos quilitos de más lo confirmaban. No es por nada pero mi padre es lindo,podría haber conseguido a una mujer más bella o joven. No es que ella sea fea,todo lo contrario es hermosa,pero no es el tipo de mujer con la que me imaginaba tener que convivir.
Creí que mi padre,con su cabello rubio,sus ojos color café,estando “casi en forma” lograrían conquistar a una joven universitaria con sueños de grandeza y fe en el futuro. No a una pediatra con una hija y un ex-esposo.
-¡Leonardo!-Casi gritó Sandra y abrazó a papá.
-Mi amor,ella es mi hija: Francesca-Aclaró Papá señalándome,ella y yo nos saludamos con un beso en la mejilla y caminamos al comedor para dejar las valijas ahí. Una chica uno o dos años más chica que yo se acercó a mi,ella,al igual que su madre era pelirroja,de ojos verde. Solo que es más flaca que yo,eso seguro.
-Soy Avril ¿lo recuerdas?-Preguntó extendiéndome la mano.
-Si,yo soy Francesca-Aclaré confundida ¿pretendía que la tomara de la mano y nos saludáramos como suelen hacer los hombres?. Te recuerdo que,aunque no me maquille o me vista de rosa como tu,soy una chica. Tuve ganas de gritarle esas palabras pero me contuve. Tengo que dar una buena impresión.
-Mi amor ¿Qué haces? Ahora son hermanas. Abrácense-Propuso Sandra sonriente. Así lo hicimos.
Se notaba que,aunque nos habíamos visto en el civil y en citas previas,no nos conocíamos lo suficiente como para entablar una conversación. Desgraciadamente tendríamos mucho tiempo para hacerlo.
Tomé mi maleta que estaba junto al sofá de la sala y caminé hacia las escaleras para ir a mi cuarto. Avril me siguió con otra de mis maletas,su madre casi la obligó a ayudarme.
-Entonces... ¿Viven aquí hace mucho?-Pregunté cuando llegamos al segundo piso. Nunca había vivido en una casa tan grande. Antes,hasta ayer,siempre había vivido en campaña. Tenemos una pequeña casa en las afueras de la ciudad en la que ahora solo viven mis abuelos paternos.
Quedé maravillada con la casa desde el primer momento. ¿Pueden creer que el segundo piso tenía tres habitaciones (la mía,la de Avril y la de nuestros padres),un baño y una biblioteca. Para mi eso ya es demasiado. Antes compartía el cuarto con mi padre y el único baño lo usábamos cuatro personas,dos de esos eran mis abuelos.
-No,no. Llegamos hace unos días. Los trabajadores de tu padre construyeron esta casa ¿no te contó?-Preguntó guiándome hasta mi cuarto: al fondo a la izquierda.
-No,no lo hizo-Susurré por lo bajo. Quería decirlo y poder desahogarme pero no quería que ella me escuchara.

Entramos a mi cuarto y dejamos las cosas en el armario. Una habitación,del tamaño de mi antiguo baño,solo para guardar la ropa. ¡Wow!
En la pared paralela a la puerta del armario,dentro de este,había un enorme espejo que cubría toda la pared. Me detuve a observarme un segundo.
Mis sandalias negras que combinaban a la perfección con mi remera de No te va a gustar y mi short de jean no son lo más glamuroso que tengo pero es lo que más cómodo me queda. Siempre me visto de esta forma.
-¿Por qué te teñiste el pelo?-Preguntó Avril señalando mis cabellos rubios con las puntas azules,estos están por debajo de los hombros.
-¿Perdón,qué?-Pregunté volteándome para verla. No le estaba prestando atención.
-¿Por qué te teñiste?-Insistió.
-Por que me gusta. El azul es el color de mis ojos y es mi favorito. Quería tenerlo cerca siempre.
-¿Y no era más fácil comprarte una pulsera o pintarse las uñas?
-No tengo tiempo para pintarme las uñas. Prefiero teñirme el cabello una vez al mes y listo. ¿Y tu,por qué no te tiñes el cabello en lugar de pintarte las uñas?-Pregunté para hacerla entender lo estúpida que fue su pregunta.
-No tengo tiempo para ser falsa-Aclaró enojada. Me acerqué hasta mi cama,donde estaba sentada ella.
-¿Estás diciendo que soy falsa?-Pregunté elevando el tono de voz.
-No,solo dije que no tenía tiempo para serlo. Tu te descubriste sola.
-¿Sabes que vas a descubrir vos? La salida. ¡Andate de mi cuarto!-Exclamé apuntando la puerta.
-Te recuerdo que esta también es mi casa y en mi casa hago lo que yo quiero-Gritó remarcando el mi casa.
-Si,pero este es mi cuarto y en mi cuarto echo a quien quiero-Dije imitándola.
-Chicas... ¿Qué pasa?-Preguntó Sandra asomada en la puerta de mi cuarto,junto a ella estaba papá.
-Me dijo falsa
-Me echa de su cuarto-Dijimos al mismo tiempo. Sandra se llevó a Avril y papá se quedó conmigo. Cerró la puerta y se sentó en el piso junto a mi. Estaba sacando las cosas de mi valija para no tener que hablar,pero con Leandro Rodriguez siempre hay que hablar las cosas. ¡No saben como odio eso!
-¿Qué pasa?-Preguntó acariciándome el cabello.
-Nada-Mentí,no quería preocuparlo.
-No me mientas-Rogó,me conoce demasiado bien.
-No miento,no pasó nada. Solo una discusión de hermanastras-Aclaré,le dediqué una sonrisa para que se tranquilizara. Al fin y al cabo es la verdad. Solo discutimos por una pavada.
-Está bien. Te creo. Hablaré con Avril luego-Dijo firme.
-Okey....
-Y te disculparas con ella en la cena-Sentenció.
-¡Pero papá...!-Comencé.
-Francesca-Me rezongó.
-Okey-Dije con al vista clavada en el suelo. Papá me besó la mejilla y se fue. Me paré rápidamente y cerré la puerta.

Tendré que disculparme con ella,okey,no es el fin del mundo. Podría ser peor,podrían haberme sacado el celular o dejarme sin salir por una semana,pero no. No me metí en tanto problemas. Siempre encuentro la forma de salir de ellos.

Tal vez sea lo mejor. Avril parece una buena chica,un tanto infantil y “pillada” pero buena. Podríamos llegar a ser hermanas de verdad o al menos amigas. Será difícil pro tal vez lo logremos. Lo único malo es que... ¡No la soporto!

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