lunes, 23 de febrero de 2015

No la soporto,Capitulo 3

Capitulo 3

-No me vengan con eso de nuevo-Dijo papá enojado. Nunca lo había visto así. Abrí la boa ara decir algo pero no pude. Estaba congelada,si bien era de meterme en problemas muy seguido nunca había sido uno tan grande y que interfiriera con la felicidad de papá. Él nos tomo el brazo a ambas y seguidos por Sandra salimos al patio.
-Solo quiero saber una cosa-Dijo Sandra enojada,tanto más que papá-¿Por qué tiraron el pastel de bodas?
-¿Quieres saber porque lo hicimos la primera vez o la segunda?-Pregunté un tanto enojada. Un erro le puede pasar a cualquiera ¿o no? No entiendo porque nos rezongan.
-¿Lo tiraron dos veces?-Preguntó papá enojado.
-Si,no... emm... bueno... Cuando estábamos en casa se nos cayó por accidente y tratamos de arreglarlo-Aclaró Avril. Bufé cansada. ¿por qué tiene que ser tan “Niña perfecta” todo el tiempo?
-Y la segunda vez le estaba dando su merecido a esta histérica-Dije enojada.
-¡Francesca! ¡Más respeto con tu hermana!-Me rezongó papá. Rodeé los ojos y me fui sin esperar autorización. Detesto ser tan “rebelde” con él pero no me queda de otra. Yo no fui la que quiso divorciarse,formar una nueva familia y casi adoptar a una nueva hija. Yo no tengo la culpa acá.
Entré al salón nuevamente y me dirigí al baño. Todavía estaba cubierta de chocolate y... ¿galletas? ¿De donde salieron estas?
-Aj,que asco-Decía mientras intentaba lavar la falda del vestido. Si bien era de mi color favorito lo odiaba por el simple echo de que significaba que mis padres nunca volvieran a estar juntos. Tal vez parezca infantil pero hasta esta mañana aun tenía esperanzas de que ellos volvieran a enamorarse y que fuéramos la familia feliz que siempre soñé.
Cuando logré hacer que el vestido estuviera decente de nuevo decidí salir de nuevo. Aunque me cueste horrores iría al patio y me disculparía con ellos. Claro,ese era el plan inicial,pero todos saben que cuanto más planeas menos haces. Me acerqué a la puerta del patio y vi a papá y Avril conversando.
-... No creo que lo diga enserio. Sandra es así aveces. Luego de un rato se le va a pasar-Decía papá.
-¿Y si no se le pasa? ¿Y si esta vez es permanente?-Preguntó Avril a con la voz entre cortada. Estaba a punto de llorar.
-Nada es eterno. Nada malo dura demasiado tiempo como para que no puedas defenderte-Aclaró él y la abrazó. Eso me lo decía a mi cuando estaba triste. Me alejé de esa tina y dulce escena que estaban compartiendo MI padre y Avril para esconderme en cualquier lado. No importaba donde. Comencé a correr sin importar nada hasta que choqué con alguien. Era un chico al que,sorprendentemente,no conocía.
-Perdón-Dije con la vista gacha. Ya había derramado unas lágrimas y no quería que nadie lo notara. Esquivé al chico como pude y seguí mi camino. Pero no por mucho tiempo,al parecer el chico me siguió,no lo noté hasta que se sentó en la vereda junto a mi.
-¿Estas bien?-Pregunto de repente. Saque mi cabeza del hueco entre mis brazos donde la tenía escondida y me sequé las mejillas rápidamente.
-Estoy genial,es el mejor día de mi vida-Dije irónica,él lo notó. Hubo un silencio incomodo que duró un par de minutos.
-Soy Ignacio,pero me dicen Nacho-Aclaró extendiéndome su mano para que la tomara.
-¿Acaso te pregunté?-Dije de mal modo. Nacho se paro molesto y comenzó a irse,de inmediato la culpa me invadió-¡Espera!,no es mi mejor momento. Lo siento-Dije tomándolo de la mano para detenerlo. Él se volteó a verme-Soy Francesca.
-Ah ¿sos la hija de Leandro?-Preguntó curioso.
-Si,lo soy. ¿De donde lo conoces?
-No lo conozco. Pero soy primo de Avril. Ella me contó que tenía una “insufrible hermanastra”-Dijo entre risas. Yo también me reí,ella siempre habla así.
-Esa soy yo. Creo que ya entendiste lo de insufrible-Bromeé refiriéndome al momento sucedido anteriormente.
-No sos taaan “insufrible”-Dijo con una media sonrisa.
-Es porque no me conoces. Soy muy “insufrible”-Dije haciendo la seña de las comillas con los dedos. La hacíamos cada vez que lo decíamos.
¿Y si dejamos de decir “insufrible”? Ya me esta cansando esa maldita palabra-Dijo sonriente. No quiero parecer enamoradiza ya que el amor es para tontos pero si me enamorara seguro sería de un chico como él. Sus ojos verdes y su cabello castaño forman parte de mi “lista de debilidades” y que sepa maldecir también. Es el chico perfecto.
¿Te estas escuchando Francesca? ¿Chico perfecto? No vengas con estupideces” Decía una voz en mi cabeza. De inmediato bajé la vista,sentía como que le podía escuchar mis pensamientos,una estupidez,lo se.
-Bueno,creo que tengo que irme. Le debo una disculpa a alguien-Dije señalando el salón. El entendió que me refería a mis padres. Al fin y a cabo todos habían visto cuando destruimos el pastel,no es difícil adivinar que se molestaron con nosotros.
Lo hice,me disculpé con papá,Sandra y hasta con Avril. Me obligaron para ese último.
La fiesta continuó normal,no tanto como esperábamos peor normal.
No les voy mentir,nuestros padres estaban muy enojados por el desastre que hicimos pero intentaron olvidarlo por un rato para disfrutar de la fiesta. Era su boda y no iban a pasarla amargados por una pelea entre sus hijas. Que suerte que pensaran así.

Cuando llegamos a casa,cerca de las ocho de la noche,subí a mi cuarto,me bañé y corrí a mi cuarto para ponerme el pijama: Un short de algodón gris,una musculosa también gris con el dibujo de un tigre en tonos de celeste y negro y unas pantuflas que parecían los pies de un animal,también gris,con garras negras.
Estaba atándome el cabello cuando papá entro a mi cuarto luego e golpear la puerta.
-Baja al living,tenemos que halar-Dijo serio,antes de que pudiera responder cerró la puerta y se fue. Dejándome con la palabra en la boca.
No le di más vueltas al asunto,ya me enteraría de que se trataba. Me sorprendí al ver que Avril y su madre también estaban abajo,me senté en el sofá junto a ella. Nuestros padres se pararon frente a nosotras.
-Lo que hicieron hoy no tiene explicación. Comenzaron a pelear en frente de todos son importar nada-Dijo Sandra apenada.
-Ella empezó,me tiró del cabello-Aclaró Avril señalándome.
-No es cierto-Dije alterada,ella me miró seria-Bueno,okey. Si le tiré del pelo. Peor porque ella me dijo falsa. Ella empezó.
-No importa quien empezó-Se enojó papá.
-Las llamamos para decirles cual será su castigo-Aclaró Sandra.
-¿Castigo?. Nunca me han castigado-Aclaró Avril.
-No me sorprende-Susurré por lo bajo,esta vez si me escuchó.
-No,pero ahora somos una sola familia y tenemos que adaptarnos a algunas cosas-Dijo Sandra a Avril,ella bajó la vista.
-¿Y cual va a ser?-Pregunté cansada,esta niña mimada no sabe lo que es vivir junto a Leandro Rodriguez,pero pronto lo va a aprender.
-Van a trabajar en la tienda de mascotas de Josefina,mi hermana-Aclaró Sandra.
-Tendrán que estar ahí un mes-Completó papá. Genial,un maldito mes junto a Avril y un montón de animales que debemos vender mientras otros mueren en la calle. Va a ser el mejor mes de mi vida. Por si no lo notaron estoy siendo irónica.
Intercambiamos un par de miradas con Avril y luego ambas bufamos cansadas.

lunes, 9 de febrero de 2015

¡No la soporto!,Capitulo 2


Capitulo 2

Francisca obligo a la indefensa Sofía a irse de su casa. Esa rubia era muy falsa,mi egoísta y muy malvada Se notaba de lejos,con solo ver como sus cabellos teñidos de azul se movían con el viento de una forma tan artificial. Solo estaba parada en la puerta de su casa ¿como lograba verse tan perfecta con un alma tan oscura?

¿Y que les pareció este capitulo? Mis queridos colorados Francisca al parecer será la nueva enemiga de Sofía,con lo falsa que es no se como hará para soportar.
¡Los amo! Atte. la escritora roja
Publiqué el capitulo de hoy y cerré la computadora. Me detuve un segundo a observar por la ventana a un pequeño pajarito de patas delgadas y pico semi rojo con una mezcla de café. Abrí uno de los cajones de mi escritorio y saqué una pequeña bolsa de comida para aves fui con lentitud sin mirarlo demasiado era el truco para que no escaparan. Extendí la mano llena de comida,luego de unos segundos empezó a comer mientras me miraba con agradecimiento,yo solo sonreí. Acerqué mi otra mano para acariciarlo pero me detuve al escuchar que la puerta se desplomo a mi lado del fuerte empujón que Julia,la modista que haría nuestros vestidos para,le di con una sola mano,en la otra traía mi vestido.
Julia era de pelo enrulado hasta la cintura amarrado en una cola de caballo poca agraciada,usaba unos lentes gruesos y faldas hasta los talones. Aunque su ropa no daba una buena impresión de la ropa que ella te vendería era solo eso,una impresión. Sus vestidos eran hermosos y más el que Francesca y yo usaríamos. Ambas somos damas de honor y debemos vestirnos iguales.
Cuando me probé el vestido y me miré en el espejo quedé fascinada. Este me llegaba alas rodillas,era straple en tonos de celeste con detalles en azul. Toda la boda tendría esos colores,de seguro Francesca tuvo algo que ver. Ella sabia exactamente lo que cada persona necesitaba.
-Estas divina Avrilcita-Dijo Julia entrelazando sus manos y con un sonrisa en su rostro.
-Es hermoso-Admití sin dejar de observarlo-Gracias
-No es nada,mi amor. Ya le voy a ir a entregar el otro a tu hermanita y a tu mamita-Aclaró saliendo de la habitación con dos bolsas más. Aun no entiendo porque para ella todo debe terminar en ita. Igual no la cuestionaré,me trajo un vestido hermoso .
-Bueno-Le dediqué una sonrisa y ella se fue llevando sus vestidos.

Cuando comprobé que se había ido corrí hasta mi cama y abrí el segundo cajón de mi mesita de noche donde tenia fotos de mi papá y mama en su boda. No se porque pero quería tenerla más cerca que nunca. Se me escapó una lágrima,pensaren en esto me pone muy sensible. Decidí guardarlas de inmediato y me dirigí a abajo. Cuando iba bajando el papá de Francesca nos llamo a ambas.
-¿Pueden ir a buscar el pastel de bodas? Está abajo-Rogó acomodándose la corbata.
-¿Con ella?-Pronunciamos al unisono.
-Si,son hermanas ahora. Por favor no se maten y busquen el pastel. Ahh... y déjenlo en el auto,en la parte de atrás-Sonrió apoyando sus manos en nuestros hombros. Nos observó un segundo y luego sonrió.
-Vamos-Rodee los ojos cansada y fuimos.
No hablamos ni dos palabras en esos cinco minutos. Entramos a al cocina y tomams el pastel,una de cada extremo.
-Tu de allá y yo de acá-Propuse segundos antes de agarrarlo.
-¿Por qué yo acá?-Preguntó amenazante.
-¡Francisca! Digo... Francesca. Llevemos el pastel y ya.
-Okey… De todas formas,no entiendo a quien e le ocurre que dos chicas pueden llevar tremendo pastel hasta el auto. ¡Es demasiado pesado!-Se quejó. Estuve a punto de decirle que a su padre pero mejor no.

Según se,nadie ha visto el pastel así que somos las primeras,mientras tratábamos de trasladarlo abrimos un poco la tapa para verlo y por accidente lo tiramos al suelo.
-¡Ay no! Se me rompió una uña-Dije triste,Francesca me fulminó con la mirada y me obligó a prestar atención a lo que sucedía. El pastel estaba destrozado en el suelo.
-¡Sos una estúpida! Mira lo que hiciste ¿Qué vamos ha hacer ahora?-Preguntó enojada. Se parecía a mi madre cuando hablaba.
-No es mi culpa,tu no me ayudaste-Me quejé.
-Si lo hice... o lo iba a hacer-Dijo moviendo las manos e intentando reparar el pastel,fue inútil.
-Pero ya no lo hiciste-Dije mirando al piso.
-¿Están bien?-Gritó mamá desde lejos,se notaba por su voz que estaba happy
-Sii
-Todo bien-Gritamos al unisono
-¿Qué hacemos?-Susurré
-Emm... Emm ¿sabes cocinar?-Pregunto nerviosa,parecía una cebra histérica cuando iba de un lado a otro mordiéndose las uñas.
-Si-Podría ser la mejor cocinera de huevo duro del mundo. Ok,no es lo mismo,pero es lo único qe se cocinar.
-Entonces has algo,cocina otra torta o algo. No se. Aun no la han visto,no notaran la diferencia. Mientras yo voy distraerlos.
-¿Por qué yo? Soy menor que tu-Susurré para mis adentros pero no hay tiempo para reclamar-Bueno pero ve rápido-La apure. Ella se fue corriendo.
Okey,vamos,tu puedes. Me decía a mi misma.
Busque en internet recetas de tortas y pasteles pero no encontré nada. Así que tomé chocolate y un par de galletas. Derretí el chocolate con las galletas y lo empareje para que quedara como un pastel real. Luego puse una capa de chocolate. Se veía bien si nadie lo tocaba ni miraba de cerca. Lo guardé en la caja tal y como estaba y subí las escaleras para avisarle Francesca para que me ayudara a llevarlo al auto.
Cuando subí la vi a ella y a nuestros padres viendo sus dibujos. Que raro,un par de veces me dijo que no se los mustra nadie. Bueno,todo tuvimos que hacer sacrificios hoy. Cuando entré se volteo a verme,me guiñó el ojo y ambas nos fuimos para hacer lo que padre nos había pedido.
-¿Lo lograste?-Pregunto en voz baja mientras íbamos a la cocina de nuevo.
-Claro que si-Sonreí.
-¡Genial! Vamos a llevarlo al auto de una buena vez.

Veinte minutos después.

Estamos listas esperando en la iglesia a que todo comenzara. Estaba parada en el altar junto a Francesca y su padre. Ella se veía bien excepto por el sudor que caía de su frente,se notaban sus nervios. De repente la marcha nupcial comenzó a sonar. Todos dejaron de murmurar de inmediato. Mamá entró y comenzó a caminar hacia nosotros.
Se veía hermosa,su vestido era todo lo contrario al que usó con papá. Creo que era intencional pero nadie lo notaba. Llegó al altar sonriendo,el padre de Francesca se tranquilizó cuando ella llegó,eso lo notamos todos. Ambos sonrieron y comenzó la ceremonia. Admito que no escuche un carajo,estaba ocupada preocupándome por el pastel y por mamá. A partir de este momento ya nada sería igual.

Al terminar la ceremonia arrojaron pétalos de rosas mientras salíamos y nos dirigimos a los autos. Yo me fui con Francesca y sus abuelos. Mientras los novios se iban en una limocina con el típico cartel de recién casados.
En el camino sus abuelos me hablaron de que sería como su nieta y que amaban mucho a mi madre,que era perfecta para su hijo y que sería una perfecta madre para Francesca. Creo que eso a ella le molesto o le dio nostalgia. Solo sonrió falsamente y miró hacia abajo cuando le preguntan acerca del tema. Ella es como yo con eltema de mi padre. Ahora siento que podríamos llevarnos bien,creo somos iguales.
Levante la vista y salí mis pensamientos cuando se detuvo el auto. Ya habíamos llegado a donde seria la fiesta. Nos bajamos de inmediato y entramos al salón. Mientras iba conversando con Francesca y sus abuelos y luego de abrazar a mamá y a su esposo,sentí que mi celular vibraba
-Buenas tardes señor-Puse voz de seriedad
-(risa) Hola hija ¡Tanto tiempo! ¿Cómo estas?-Preguntó mi papá
-Muy bien ¿y tu? ¿Cuándo vienes?-Pregunte emocionada.
-Hoy no alcanzo-Igual que siempre-Pero mañana capaz…-Claro,lo mismo de siempre.
-Ok papá. Yo te espero y entiendo. No te preocupes-Puse mi mejor voz,no quería que notara que me importaba.
-Te quiero-Si,si y ¿porque no me visitas? Tenía ganas de decir pero me limité a un simple “Yo también”
-... Bueno,luego hablamos besos-Me despedí
-Igualmente,chau-Se despidió y corto.

Luego de esa llamada volví a bailar con Francesca,bailábamos “el polllito pio”,si,somos muy maduras.
-Sabes,esta canción me recuerda a algo-Dijo Francesca moviendo sus brazos como un pollo.
-¿A que?-Pregunté bailando.
-Nada,una pavada qu puso la “Escritora roja” ¿la conoces?-Preguntó ingenua. ¿Pavada la escritora roja? Claro que no.
-Si,la conozco soy... es muy buena… digo ella es muy buena-Me corregí y sonreí para que no sospechara.
-No lo creo. Sus personajes son muy resentidos. Sobre todo Sofía.
-Yo creo que esta bien. Aparte no es falsa como otras
-¿Me estas diciendo falsa,otra vez?-Preguntó de nuevo. Otra vez la misma pelea.
-Emm... si,la verdad si-La mire desafiante.
Sus mejillas se pusieron coloradas y sus ojos se llenaron de furia. No logré dar dos pasos hacia atrás cuando ella ya me estaba tomando de los pelos. No la iba a dejar ganar así que yo le seguí la pelea. Ambas queríamos ganar. En un intento de empujón ambas caímos sobe el pastel y nos llenamos de chocolate desde la cabeza a los pies.
-¡¿Qué hacen?!-Gritaron nuestros padres enojados como nunca lo habían hecho.
-Ella empezó-Dijimos las dos a coro.
-No me vengan con eso de nuevo-Se quejó el padre de Francesca. Mire a mi alrededor noté que todos nos miraban. Yo solo vi a Francesca cubierta de chocolate igual que yo. Me encogí de hombros.